4.3 Paro de emergencia
El paro de emergencia debe utilizarse cuando una situación compromete la seguridad de la operación, como una fuga importante, un incendio o una falla grave del sistema. Su función es detener rápidamente el flujo del producto para limitar las consecuencias del incidente.
Conocer cuándo activarlo es tan importante como saber operarlo. Actuar con oportunidad puede evitar que una condición de riesgo evolucione hacia un accidente de mayor magnitud.
Todo operador debe identificar la ubicación del sistema de paro de emergencia antes de iniciar la jornada. Dependiendo del diseño de la unidad, este dispositivo puede encontrarse en distintos puntos estratégicos para facilitar su acceso durante una emergencia.
Familiarizarse con su ubicación permite actuar con rapidez cuando el tiempo es un factor crítico y forma parte de la inspección previa que debe realizarse antes de cada operación.
Después de activar el paro de emergencia, la prioridad es proteger a las personas y controlar la situación. Es necesario asegurar el área, informar al responsable de la operación y seguir el procedimiento de respuesta establecido por la empresa.
La operación no debe reanudarse hasta confirmar que la causa del incidente ha sido identificada y corregida. Reiniciar actividades sin una evaluación previa puede generar nuevos riesgos para el personal y las instalaciones.
